Muestra comisariada por Enric Montes e Ivan Ferreres a partir de una colección privada donada por Chris Hewitson a la escuela.

“El rostro que mira. El rostro que calla. El rostro que evoca.

Se ha hablado mucho del rostro. Tanto es así que las teorías que han nacido de él han terminado borrándolo. Se ha encarcelado al rostro, se ha mirado al rostro directamente a los ojos para recordarle que él era sujeto; que él tenía una de las cualidades más importantes para el individuo: identificarlo.

Porque a través de él se ha conseguido ver, oír y percibir. Así, uno fue rostro ligado al cuerpo, otros fueron rostros sin cuerpos y que con el tiempo se convirtieron en cabezas sin rostros. La representación artística del hombre nació del rostro parlante, y se consumió en él a través del silencio.”

Texto de Anna Bayó